Manejar bien el tiempo disminuye el estrés y la ansiedad
Hoy en día vivimos en un mundo donde el tiempo es el bien preciado porque son muchas las cosas que deseamos hacer pero poco el tiempo del que disponemos. Saber manejar el tiempo es un estrategia para afrontar la ansiedad y el estrés.
La vida frenética hace que el estrés esté presente en la vida de una mayoría de la gente, el trabajo y las obligaciones son las actividades que más tiempo ocupan en nuestras vidas, sin embargo, tener tiempo para uno mismo y para la familia tiende a reducir los niveles de ansiedad y de estrés subjetivo. Además, se llega a tener una mayor calidad de vida.
Sacar tiempo para el ocio a veces es difícil, además existen muchas barreras para el manejo eficaz del tiempo tales como:
La confusión: a veces no se tiene claro de hacia dónde va y qué es lo que se quiere conseguir. Una buena solución es establecer unos objetivos claros y reevaluarlos periódicamente. Hacer una lista para clasificar los más y menos importantes es bueno para ver las cosas con más claridad. Añadir que, los objetivos deben ser realistas y alcanzables a nosotros.
La indecisión: no tomar una decisión lleva a acentuar la confusión y la tensión. Hacer un autoexamen y reflexionar de dónde y por qué viene esa indecisión, ess es la solución.
La difusión: es el no saber decir que no. Tener que realizar muchas cosas nos lleva a ser menos eficientes en la solución de problemas. La solución es eliminar aquellas cosas que son innecesarias y suprimir lo inalcanzable.
Dejarlo para mañana: como dice el dicho “nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” porque el dejarlo supone un verdadero ladrón de tiempo. Es aconsejable comenzar con la tareas difíciles y si es necesario dividirlo en partes más pequeñas.
Las interrupciones: a diario nos encontramos con actividades que interrumpen nuestra actividad principal por ello disminuye nuestra concentración y eficiencia. Para las interrupciones es aconsejable reservar periodos de tiempo limitados y concretos.
Además, siempre es bueno aprender a delegar, a saber sacar el máximo provecho del periodo de tiempo productivo que tenemos, tomar el hábito de leer, tener tiempo de ocio y descanso.